Día 9: Parque Nacional Jotunheimen – Oslo
En el día de hoy atravesarás el interior del país dirección Oslo, una zona poco habitada rodeada de montañas, lagos y ríos. La carretera serpentea entre valles verdes y espejos de agua donde se reflejan las cumbres nevadas, ofreciendo una de las rutas más serenas del viaje. Te recomendamos que conduzcas vía Lillehammer, un pueblo encantador y sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1994, cuyo salto de esquí podrás visitar. Allí podrás conocer también el Museo Maihaugen, donde descubrirás más detalles de las tradiciones del valle de Gudbrandal, conocido por su fabricación de queso marrón. Dedica un rato a pasear por su casco antiguo y por la calle peatonal Storgata, con sus casitas de madera, considerada una de las mejor conservadas de Noruega.
Al continuar hacia el sur, el trayecto discurre junto al Lago Mjøsa, el más grande del país, un paisaje tranquilo que anticipa la llegada a la capital. Prosigue tu camino hasta Oslo, donde devolverás el coche de alquiler para evitar problemas de aparcamiento en la ciudad. Rodeada de colinas boscosas, la vibrante capital noruega se asienta en una posición privilegiada al final del fiordo de Oslo.
Nada más llegar al centro, se puede pasear por la calle peatonal Karl Johan, ver el Ayuntamiento y tomar algo en su animado puerto. El ambiente relajado junto al agua invita a disfrutar sin prisas del final del recorrido, mientras las luces del fiordo comienzan a encenderse al caer la tarde. Oslo es una pequeña capital que se puede recorrer fácilmente a pie o en transporte público. Noche en Oslo.
Hotel: Hotel Bristol (4*) o Clarion Hotel The Hub (4*)