Día 2: Copenhague
Empieza el día subiendo a la Rundetårn, la torre redonda del siglo XVII, desde cuya rampa en espiral se domina todo el centro histórico. Después, recorre Strøget, una de las avenidas peatonales más largas de Europa, llena de tiendas escandinavas, boutiques de diseño y cafés con encanto.
En el puerto de Nyhavn, los barcos de madera y las fachadas de colores pastel reflejan la esencia marinera de Copenhague. Aquí puedes almorzar en una terraza junto al canal y sentir el pulso de la ciudad. Por la tarde, acércate a la zona norte para visitar los palacios de Amalienborg y Rosenborg, residencia de la familia real danesa, y los tranquilos jardines que los rodean. Muy cerca se encuentra el Jardín Botánico, un oasis urbano perfecto para descansar entre plantas exóticas y mariposas tropicales. Si eres amante de la cerveza artesanal, no dejes pasar la visita a la histórica fábrica Carlsberg, donde podrás conocer el proceso de elaboración y degustar una cerveza en un entorno con más de un siglo de historia.
Para la noche, te proponemos disfrutar de la alta gastronomía danesa. Podemos reservarte mesa en alguno de los restaurantes con estrella Michelin, o incluso en el célebre Noma, considerado durante años el mejor del mundo. Noche en Copenhague.
Hotel: Hotel Phoenix Copenhagen (4*)