Día 3: Tren Oslo – Røros
Después del desayuno dirígete a la estación para coger el tren hacia el antiguo pueblo minero de Røros, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980. El trayecto, de unas cinco horas, es una experiencia en sí misma: el tren atraviesa bosques nevados, lagos helados y pequeñas aldeas donde las chimeneas humean bajo la nieve.
Røros, fundada en 1646 y construida en su totalidad con madera, conserva intacto su encanto. Caminar por sus calles es como viajar en el tiempo: más de 2000 casas bien conservadas, talleres de artesanía y restaurantes que sirven cocina local elaborada con productos de temporada.
Cruzando el río, tendrás una panorámica preciosa del conjunto urbano, con la iglesia blanca destacando sobre los tejados oscuros. Visita el museo de Smelthytta, construido sobre las ruinas de una antigua fundición de cobre, para comprender la historia minera de la región.
Al caer la tarde, las luces doradas de las ventanas y el olor a leña crean una atmósfera casi mágica. Dispondrás de un kicksled para desplazarte por las calles cubiertas de nieve de este idílico lugar. Noche en Røros.
Hotel: Erzscheidergaarden (4*)