Día 3: Beitostølen – Flåm
Hoy comienza la transición hacia los fiordos. El recorrido es una de las rutas más bellas de Noruega: carreteras de montaña, valles profundos y pequeños pueblos de madera. Realiza una parada en Borgund para visitar su iglesia medieval, una de las stavkirke mejor conservadas del país. Continúa por la panorámica carretera de Aurlandsfjellet, conocida como la “Ruta de la Nieve”, si el clima lo permite, o por el túnel de Laerdal, el más largo del mundo. Antes de llegar a Flåm, sube al mirador de Stegasteinen: las vistas al fiordo de Aurland te dejarán sin palabras.
Una vez en Flåm, no te pierdas el famoso tren panorámico, que asciende entre cascadas y acantilados hasta Myrdal, una de las líneas ferroviarias más espectaculares del mundo. Tras regresar a Flåm, tómate un momento para descansar junto al agua y contemplar el paisaje: el sonido de las cascadas y el reflejo de las montañas sobre el fiordo crean una calma difícil de describir.
Después, si te apetece prolongar la jornada, disfruta de una cerveza artesanal en la cervecería Ægir, ambientada como una antigua sala vikinga, o simplemente pasea por el muelle antes del atardecer. Flåm es el corazón de esta ruta por los fiordos de Noruega, un lugar donde el viaje se detiene para escuchar el silencio del paisaje. Noche en Flåm.
Hotel: Fretheim Hotel (4*) Habitación histórica