Día 2: Luleå – Treehotel
Después del desayuno, salida hacia Harads, un pequeño pueblo rodeado de bosque boreal donde la naturaleza y la arquitectura se funden en un mismo paisaje. El trayecto, de alrededor de una hora, recorre carreteras flanqueadas por abedules, lagos espejados y ríos que serpentean bajo la luz cambiante del norte.
Al llegar, el Treehotel se revela como una obra de arte contemporáneo en medio del bosque: cabañas suspendidas entre las copas de los pinos, cada una diseñada por un arquitecto escandinavo para reinterpretar la relación entre el hombre y la naturaleza. Desde el Mirrorcube, que refleja el entorno en un juego de espejos, hasta el Bird’s Nest, que parece un nido monumental, cada habitación es una experiencia estética distinta.
La tarde es libre para disfrutar del entorno o relajarte en la sauna panorámica del bosque. El silencio, apenas roto por el viento o el canto de un pájaro, crea una sensación de aislamiento absoluto.
Por la noche, te espera una cena privada bajo el cielo ártico, iluminado por antorchas y, con suerte, por las primeras auroras boreales de la temporada. Una experiencia íntima y efímera que anticipa los días de hielo que vendrán. Noche en Harads.
Hotel: Treehotel