Día 5: Longyearbyen. Trineo de huskies, montañas y glaciares.
Prepárate para una experiencia inolvidable: el sonido de los perros rompe el silencio antes de partir, y el aire helado muerde las mejillas mientras conduces tu propio trineo por los paisajes nevados de Bolterdalen. Tras una breve introducción, partirás con tu equipo de huskies, avanzando entre montañas afiladas y el blanco absoluto del valle, con el crepitar de la nieve bajo los patines del trineo.
A lo largo del recorrido, podrás ver renos o zorros polares, y con algo de suerte, una aurora cruzando el cielo. Haréis varias paradas para fotografiar el glaciar Scott Turner y descansar a los perros, mientras compartís una bebida caliente junto al guía.
De regreso al centro de huskies, conocerás a los cachorros y ayudarás a soltarlos del arnés, en un momento tranquilo y emotivo que conecta con la esencia de Svalbard.
Por la noche, te recomendamos probar alguno de los restaurantes de Longyearbyen: su gastronomía sorprende por la calidad y creatividad, con platos que combinan sabores árticos y cocina contemporánea en un ambiente acogedor. Noche en Longyearbyen.
Hotel: Spitsbergen Hotel (4*) o Radisson Blu Polar Hotel Spitsbergen (4*)