Día 6: Egilsstaðir – Akureyri
Hoy dejarás atrás los valles del este para adentrarte en el norte volcánico, donde el paisaje se vuelve más áspero y mineral. A lo largo del camino aparecen montañas desnudas, campos de lava y fumarolas que recuerdan la actividad geotérmica constante bajo la superficie.
Tu primera parada será en Dettifoss, donde el río Jökulsá á Fjöllum se precipita con fuerza en un cañón de roca oscura, formando una de las cascadas más potentes de Europa. El estruendo del agua, la nube de vapor que se eleva al chocar contra las paredes y la vibración perceptible del terreno convierten la visita en una experiencia física, más que visual.
Continúa hacia el cañón de Ásbyrgi, una formación en forma de herradura cubierta de abedules y rodeada de acantilados basálticos. Según la tradición, su silueta fue creada por la huella del caballo del dios Odín. Caminar por sus senderos introduce un contraste inesperado: un espacio verde y protegido en medio de un entorno dominado por la lava.
Al llegar al área del lago Mývatn, el paisaje cambia de nuevo. En Námaskarð, el suelo burbujea entre fumarolas y tonos ocres; los seudocráteres de Skútustaðagígar se alinean junto al agua; y las formaciones de lava de Dimmuborgir dibujan pasillos y cavidades de roca negra moldeadas por antiguas erupciones. Muy cerca, la caldera de Krafla muestra coladas recientes y cráteres que evidencian que la isla continúa transformándose.
Para terminar el día, puedes acercarte a los baños naturales de Mývatn, un spa geotermal al aire libre con vistas sobre el lago. El vapor y el olor a azufre se mezclan con el aire frío, creando una atmósfera única.
Antes de llegar a Akureyri, haz una breve parada en Goðafoss, la “cascada de los dioses”, cuyas aguas caen en forma semicircular entre muros de basalto.
Noche en Akureyri.
Hotel: Hotel Kea by Kea Hotels (4*) o Icelandair Hotel Akureyri (4*)